Certificación WELL, garantía de bienestar

Como media pasamos más del 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados, ya sean la vivienda, la oficina u otro tipo de espacio de trabajo, por eso es importante tener en cuenta el impacto que los edificios tienen sobre nuestra salud y bienestar. La arquitectura debe ser respetuosa con el medioambiente, pero también con las personas, fomentando su bienestar físico y emocional. Y la certificación WELL está centrada precisamente en acreditar que su efecto sobre las personas es positivo.

La certificación WELL es un estándar de construcción y diseño sostenible que se centra en la salud y el bienestar de las personas que ocupan edificios. Se trata de la única certificación internacional que da respuesta a un problema que no se estaba tratando: convertir los espacios en entornos que fomenten la salud.

El resto de los estándares sostenibles que existen en el mercado tienen en cuenta el proceso de construcción de un inmueble y su impacto en el medioambiente, pero no tienen en cuenta el impacto que generan en el ocupante.

La certificación WELL logra actuar sobre el bienestar y la salud del ocupante integrando una serie de medidas basadas en la evidencia científica. Más de 100 medidas concretas, enfocadas hacia la salud de las personas, como la mejora de la calidad del aire interior, el confort lumínico y acústico y muchos otros factores que inciden directa e indirectamente en la mejora de la salud y la productividad de las personas.

Se trata de una certificación joven, nacida en 2014 en Estados Unidos e implementada por primera vez en España en 2017, principalmente en edificios de oficinas. Puesto que los sectores residenciales y de oficinas son dos de los que más impacto tienen sobre nuestra salud, son en los que la certificación WELL está más expandida. Sin embargo, en España, son todavía muy pocos los proyectos residenciales que están certificados.

Qué beneficios tiene una vivienda con certificación WELL

Los proyectos que obtienen una calificación WELL son viviendas que contribuyen a mejorar la salud, el confort y el estado de ánimo de sus residentes a través de la incorporación de distintas estrategias, programas y tecnologías.

Vivir en una vivienda con certificación WELL puede ser beneficioso para el ocupante de muchas maneras.

  • En primer lugar, una vivienda WELL es una vivienda saludable y segura. Esto significa que ha sido diseñada y construida de manera que promueve la salud y el bienestar de sus ocupantes. Por ejemplo, puede tener ventilación adecuada y sistemas de filtración de aire para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias, así como materiales de construcción y acabados que no emiten sustancias tóxicas.

 

  • Otro beneficio de vivir en una vivienda con certificación WELL es que puede ayudar a mejorar la calidad del sueño y el descanso. Por ejemplo, la vivienda puede tener cortinas y persianas que bloquean la luz para crear un ambiente oscuro y relajante, y puede tener una temperatura y humedad adecuadas para promover un sueño reparador.

 

  • Además, vivir en una vivienda con certificación WELL también puede mejorar la calidad del aire y del agua que se consumen. Es muy posible que la vivienda cuente con sistemas de filtración del agua para eliminar impurezas y contaminantes, y tener sistemas de tratamiento de aguas grises para reutilizar el agua del lavado y el fregado.

 

  • Por último, vivir en una vivienda con certificación WELL también puede mejorar la calidad de vida de sus ocupantes de manera general. Gracias a sus espacios exteriores para disfrutar del aire fresco y la luz natural o a las instalaciones para hacer ejercicio y mantenerse activo.

Pero las ventajas de un proyecto residencial WELL no inciden únicamente en el ocupante. Para el promotor o el inversor, contar con un proyecto certificado WELL puede ayudar a aumentar el valor del activo y a reducir los costos de operación a largo plazo.

Salud y bienestar, los pilares de las viviendas Well Building Standard

Sphere Sotogrande es un proyecto innovador en muchos aspectos. Este complejo residencial de lujo en Sotogrande,  búsca el confort y el bienestar para sus residentes. Muestra de ello es que el proyecto será evaluado por WELL Building Standard TM™ en el ámbito residencial, aspirando a obtener la calificación WELL Oro.

Sphere busca impactar positivamente en la salud de sus residentes mediante la aplicación de medidas dirigidas a conseguir la calidad de la iluminación, el agua, el aire, la acústica, y favorecer una nutrición saludable y una vida activa. Suena bien, ¿verdad?

La luz natural en el interior de las viviendas es el denominador común del proyecto, alineando la luz artificial al ritmo circadiano, incidiendo directamente en la salud física y psíquica de los residentes de Sphere. Además, mediante sensórica y domótica se dispondrá de escenarios con posibilidad de regulación personal.

La calidad del aire interior es otra de las grandes prioridades de Sphere Sotogrande para alcanzar un entornos saludable y confortable. Además de una filtración avanzada de aire interior, el ocupante podrá comprobar en tiempo real las condiciones del ambiente de su vivienda, así como en los espacios comunes.

En Sphere Sotogrande se implementará un sistema de tratamiento de agua potable para garantizar las cualidades de un agua limpia, apetecible y que evite productos dañinos.

Tendremos en cuenta los aspectos que puedan impactar negativamente en la salud y actuaremos sobre ellos. Por eso, Sphere dispondrá de barreras de protección frente a la entrada de agentes patógenos, garantizando que los espacios comunes sean libres de humo. Además, se promoverán hábitos de vida saludables, facilitando información de interés al usuario e instalaciones que promuevan la vida activa.

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